El resultado es una piel de agradable textura que se mantiene firme y resistente con el paso del tiempo. Este tratamiento requiere de un uso diario y constante para lograr sus efectos, por lo que se recomienda emplearlo al principio del día o como parte de la rutina de relajación al final de la jornada.
Aceite de cártamo, hidrata y tonifica la piel.
Extracto de hiedra, estimulante circulatorio.
Vitamina C, antioxidante.
Aceite de sésamo, estimula las fibras de elastina y colágeno.
La piel se reestructura y obtiene una textura firme y aterciopelada.
Su fácil aplicación y agradable aroma la hacen perfecta para rutinas de relajación y auto-cuidado.